Por Else Byskov
En marzo de 2022 esta pregunta es más relevante que nunca y mucha gente se pregunta si la locura terminará alguna vez.
La buena noticia es que sí. La guerra terminará cuando nadie quiera convertirse en soldado y no haya ningún hombre o mujer que esté dispuesto a tomar un arma y dispararles a sus semejantes. La guerra terminará cuando nadie quiera tripular un tanque o un avión bombardero y nadie participe en un desfile que presuma de armamento y tanques.
En otras palabras, la guerra terminará cuando todos nos convirtamos en células de paz. Una persona se convierte en una célula de paz cuando lleva la paz en su corazón y no puede participar en la matanza de otro ser vivo.

¿Cómo nos convertimos en células de paz?
Muchas personas ya han alcanzado el punto en el que son células de paz, y la pregunta es: ¿cómo te conviertes en una célula de paz?
Sólo hay una manera de hacerlo y es a través de la experiencia y la cosecha de lo que has sembrado. Por eso es imperativo que abandonemos la teoría de la vida única, nunca probada, y nos demos cuenta de que ésta no es la única vida que vivimos y que nuestro destino actual es el resultado de las acciones que hemos sembrado a lo largo de muchísimas vidas previas.
Cuando hayamos participado en muchas guerras y hayamos resultado heridos o muertos en ellas, cuando hayamos sufrido enormemente en los campos de batalla y nos hayamos visto obligados repetidamente a participar en actos de violencia hacia nuestros semejantes, entonces acabaremos por saciarnos tanto de la guerra, la matanza y el sufrimiento que ya no se nos podrá reclutar ni convencer de que cojamos un arma. Entonces nos convertimos en células de paz y sabremos en el fondo de nuestro corazón que nunca más seremos capaces de hacer daño a otro ser vivo.
Ejemplos de seres humanos que se han convertido en células de paz son el creciente número de objetores de conciencia. Son aquellos que se niegan a tomar las armas por razones morales, éticas o religiosas. Son los que SABEN que matar sólo conduce a su propio sufrimiento. Conocen la sabiduría del 5º mandamiento: ¡No matarás!
En su supraconciencia conservan un eco de lo que es sufrir y cuando este eco se ha vuelto lo suficientemente fuerte como para ser escuchado de forma consistente en la mentalidad de la persona, entonces se ha convertido en una célula de paz.
Las guerras son fábricas de células de paz
En todas y cada una de las guerras se crean muchas células de paz debido a los horrores vividos, pero esto es algo que no puede ser entendido mientras continuemos pensando que sólo vivimos una vez. Pero no es así, y todos estamos en un viaje evolutivo que abarca miles de vidas físicas. Venimos del reino animal y la meta de nuestro viaje cósmico es convertirnos en seres humanos reales, acabados y con conciencia cósmica. Esta enorme transformación de nuestra mentalidad obviamente no se produce de la noche a la mañana, sino que requiere mucha siembra y cosecha. Es como transformar un cocodrilo en una persona semejante a Cristo y, obviamente, se trata de un gran proyecto que requiere milenios y más milenios para completarse. Pero a medida que nos acercamos a la finalización nos damos cuenta de que debemos amarnos unos a otros para vivir en paz, y que la paz mundial nunca se logrará con la guerra.
En nuestra supraconciencia tenemos un «almacén» para todas nuestras experiencias y aprendizajes a lo largo de muchas vidas, y aunque no podamos recordar activamente las circunstancias que nos llevaron a nuestra postura mental actual, nuestras lecciones se manifiestan en la persona en la que nos hemos convertido. Simplemente, una célula de paz ha participado en más guerras y ha sufrido mucho más en vidas anteriores que la persona que sigue pensando que hay que hacer guerras para demostrar lo poderosos y fuertes que somos, que tiene la necesidad de pulir su ego manifestando su fuerza física.

Los dictadores de este mundo
Una persona que conoce la ley del karma y la reencarnación nunca podría ser un dictador. Un dictador cree que sólo se vive una vez y que debe acaparar todo el poder y todas las riquezas, palacios, coches, yates y joyas posibles para él, en la única vida que cree tener. No tiene ni idea de la ley del karma y del destino tan oscuro que ha sembrado para sí mismo en sus vidas futuras.
Durante varias encarnaciones futuras, el dictador cosechará en su propio cuerpo lo que antes hizo a los demás. Será perseguido, encarcelado, interrogado, torturado, muerto de hambre, envenenado, bombardeado, disparado y asesinado. Y eventualmente incluso se convertirá en una célula de paz, pero este estado está más lejos de su vida actual que el de todos aquellos que ya tienen experiencias de guerras y sufrimientos en su supraconciencia.
Las células de paz no tienen nada que temer
Los que llevan la paz en el corazón y se han convertido en defensores de la paz y la coexistencia armoniosa no tienen nada que temer de esta o futuras guerras. No lo tienen porque, según la ley del karma, no puedes cosechar un destino que ya no puedes infligir a otros. La ley del karma no es un castigo, sino una instrucción amorosa, y cuando has demostrado con tus acciones que ya no eres una célula de guerra, no puedes recuperar el karma de guerra.
Así que las células de paz están protegidas contra la guerra por su karma. Permítanme subrayar que esta es la ÚNICA protección real que existe. Mucha gente piensa que poseer un arma te da protección, pero en absoluto es así. Poseer un arma sólo muestra que sigues siendo una especie de célula de guerra, dispuesta a usar un arma contra tus semejantes, por lo que no conlleva una protección kármica.
La peor teoría del mundo
La peor y más peligrosa teoría del mundo es la teoría de la vida única. Esta teoría te induce a ser muy egoísta y egocéntrico. Quieres lo mejor para ti en tu «única vida» y dejas de lado todas las consideraciones sobre los que se interponen en tu camino. Te vuelves egoísta, despiadado, y malévolo, caracterizado por la codicia y el hambre de poder. Mientras puedas llenar tus propios bolsillos, no te importa si engañas y mientes sobre lo que haces o sobre los productos que vendes, ni tampoco te importa si tus productos perjudican a los demás o si su producción contamina las vías fluviales, los campos y los bosques. Sólo piensas en ti mismo y te da igual.
Además, la teoría de la vida única te hace creer que tus acciones no tendrán consecuencias para ti. No tienes ni idea de tu responsabilidad cósmica, ni de que tus acciones volverán a ti como tu propio destino. No tienes ni idea de que lo que haces a los demás, al final te lo haces a ti mismo. Eres ignorante sobre la ley del karma y esa es la peor ignorancia que se puede sufrir.
La última guerra
Según Martinus, la última guerra se librará en este planeta dentro de 300 a 500 años. No está tan lejos en el futuro y a partir de entonces se producirá el desarme mundial y poco a poco surgirá un mundo pacífico.
Nuestro futuro es brillante y maravilloso
La ley del karma es la pedagogía de la vida, es la mejor herramienta de remodelación que existe. Como he dicho, esta ley nos recreará a todos, pasando de ser primitivos y egoístas a convertirnos en verdaderos seres humanos acabados que sólo pueden expresar el amor universal. Este proceso lleva mucho tiempo pero el resultado es un hecho y nadie puede fallar en él.
Hoy en día el número de células de paz está creciendo y es debido a todo el sufrimiento que estamos presenciando en el mundo. Una vez que el número de células de paz alcance la masa crítica, se harán cargo del gobierno del mundo y las células de guerra se transformarán gradualmente en células de paz.
Una vez que las células de paz gobiernen el mundo, este planeta se convertirá en un lugar donde todos vivan en armonía y amor, donde la guerra sea algo que sólo podamos leer con horror en los libros de historia, donde todos vivamos para servirnos unos a otros y donde reine el amor universal.
Esto no es un deseo ingenuo, sino el resultado inevitable de nuestro viaje evolutivo con la cosecha de lo que hemos sembrado.
Título original: Will war ever end? Escrito por ElseByskov para su blog en su página web en inglés: newspiritualscience.com
Traducido del inglés al castellano por David Pinzón Cadena en marzo de 2022.
